dimecres, 28 de desembre de 2011

com una mare

"(...) decidí largarme pronto a casa. La encontré helada y conecté la calefacción. Eran los primeros fríos. Me puse un tremendo jersey que compré en Londres hace veinte años y que todavía conservo para los momentos más de depresión que de frío. Su calidez me abraza y reconforta como una madre. Cuando acaba su cometido lo devuelvo al armario y me olvido de su existencia, cosa que raramente puede hacerse con una madre."

Alicia Giménez Bartlett, Serpientes en el paraíso